9.8.08

La maté porque era mía












Leo en varios periódicos que siempre aumenta el número de mujeres asesinadas por sus parejas durante el verano. El tiempo libre pone al descubierto los conflictos y dispara el número de peticiones de separación. Y ya sabemos que muchas veces el asesinato es la respuesta al deseo de independencia de una mujer.
La violencia sexista es un fenómeno con hondas raíces en el pasado. Las diversas formas que tiene en el mundo (agresiones o asesinato en el ámbito de las relaciones afectivas, violación, trata de mujeres y niñas, prostitución forzada, acoso sexual, matrimonio sin el consentimiento de la joven, infanticidio femenino, mutilaciones genitales rituales, etc.) han recibido el nombre de violencia de género y son objeto de análisis en el marco de la teoría de género, conjunto de estudios que analizan los elementos socio-culturales de las identidades masculina y femenina. La violencia de género no está en los genes ni es un destino ineludible de la humanidad. Tiene un carácter históricamente construido, a diferencia de los aspectos biológicos que constituyen el sexo de los individuos. Los modelos explicativos de la violencia contra las mujeres han ido evolucionando desde una perspectiva que sólo veía individuos perturbados a otra que atiende a numerosos factores causales combinados. La pervivencia e incluso el reforzamiento de los estereotipos viriles violentos en la cultura de masas contemporánea, así como la incapacidad de reconocer a las mujeres como personas independientes con voluntad y decisión propias constituyen las principales causas de los asesinatos que hoy nos conmueven. Puesto que en las sociedades democráticas modernas las mujeres han ganado cierta independencia económica y han hecho suyos los valores de la libertad y de la autonomía, ya no soportan fácilmente situaciones de maltrato y subordinación. Incluso en las sociedades desarrolladas occidentales, el déficit de reconocimiento de la individualidad y de la autonomía de las mujeres es la clave explicativa de numerosos asesinatos, violaciones, amenazas y agresiones. La maté porque era mía ha sido justamente la acertada traducción del título de una comedia francesa misógina cuyo nombre original era Tango y que obtuvo un notable éxito hace unos pocos años de uno y otro lado de los Pirineos. Gran parte de los homicidios que caen bajo la denominación de violencia de género en nuestra sociedad son cometidos por maridos, compañeros sentimentales y novios que no soportan una ruptura de pareja. La decisión de muchas mujeres de afirmarse como individuos autónomos es, indudablemente, uno de los motivos (no el único) del aumento, en la sociedad en tiempos de paz, de los casos de violencia de género que alarman a los organismos internacionales expertos desde los años noventa. A veces el agresor se suicida, pero en un gesto último de posesión absoluta elimina a la que considera no tiene derecho a vivir sin él. Como el tirano de la célebre pintura de Delacroix La muerte de Sardanápalo que observa con deleite cómo sus esclavos matan, por orden suya, a las mujeres del harem y a sus animales domésticos antes de darse la muerte, decide que ninguno de los seres deseados o amados podrá sobrevivir a su suicidio.
Tod@s podemos y debemos luchar contra la violencia de género: desde las leyes, desde las políticas de igualdad para las mujeres y desde la educación. En la familia y en todos los niveles educativos hemos de esforzarnos por transmitir modelos no violentos, cultivar la capacidad de ponerse en el lugar y en los sentimientos del otro y reforzar la autoestima de niñas y mujeres para que rechacen a quienes no las respetan. Igualdad es uno de los nombres de la no violencia.

16.7.08

¡Mujeres, le debéis todo!

Estas palabras de Elisabeth Badinter no son exageradas. Por eso, haré un apunte para la semana próxima: Uno de los cursos de verano de El Escorial está dedicado a la figura de Simone de Beauvoir. Con ocasión del centenario de su nacimiento, se titula Simone de Beauvoir: la escritura de la libertad. Porque realmente podemos decir que todas nosotras le debemos la libertad de la que disfrutamos hoy.
El curso es multidisciplinar y está dirigido por Mariam López Cao. Espero que nos veamos allí. Podéis consultar su programa haciendo un click programa
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¡Hasta pronto!

12.7.08

El reto de la igualdad de género

Para quienes no estuvisteis en la presentación de El reto de la igualdad de género. Nuevas perspectivas en Ética y Filosofía Política querría comentaros que se trata de un libro que he coordinado y que acaba de publicar Biblioteca Nueva. En la introducción, con un lenguaje accesible a las personas no especializadas en Filosofía, presento un panorama de los distintos tipos de trabajo que se están realizando en el ámbito filosófico desde la categoría crítica de género. Los ensayos reunidos, que abordan debates extremadamente actuales de la sociedad contemporánea, son de María Xosé Agra, Celia Amorós, Neus Campillo, Victoria Camps, Ana de Miguel, Carmen García Colmenares, María José Guerra, María Teresa López de la Vieja, Teresa López Pardina, Cristina Molina Petit, Javier Muguerza, Raquel Osborne, Luisa Posada, Fernando Quesada, Concha Roldán, Rosalía Romero, Iván Sambade y Amelia Valcárcel.
Ciudadanía, multiculturalismo y derechos de las mujeres, violencia de género,ética del cuidado y muchos otros temas que, espero, os interesen.
Aprovecho estas líneas para agradecer a quienes asistieron a la presentación en un número que sobrepasó ampliamente mis expectativas. A tod@s, ¡muchas gracias!

7.7.08

Mayo del 68 visto por Simone de Beauvoir

Una de las visitantes de este blog, Marta, desde Barcelona, me propone en su comentario que haga referencia a cómo fueron vistos los acontecimientos de mayo del 68 por nuestra filósofa, Simone de Beauvoir. Le agradezco la sugerencia que es, realmente, muy acertada. En una autora que dedicó tantas páginas a las memorias de su vida y su entorno intelectual y político, no podía faltar una interpretación del París que quiso encontrar la playa bajo los adoquines grises (recordemos el famoso lema "sous les pavés, la plage" que resume el espíritu utópico de los manifestantes).
Las convicciones socialistas, el deseo de mostrar las a menudo penosas condiciones de vida de los trabajadores, llevaron a Simone de Beauvoir, junto con Sartre, a apoyar a los estudiantes. Asimismo, el año anterior, ambos filósofos habían participado en el Tribunal Russell, reunido en Copenhague para condenar la masacre de civiles en la guerra de Vietnam, quemados por los bombardeos de napalm. La misma indignación se encontraba entre los estudiantes del 68.
En las últimas páginas de Tout compte fait, 1972, (Final de cuentas), fiel al objetivo que se había fijado de "disolver toda mistificación, diciendo la verdad", reconstruye la insurrección como observadora que narra hechos con un tono alejado de la exaltación épica. Así, no deja de aludir a la deriva del mes siguiente, junio, a la violencia producida por grupos de extremistas armados con barras de hierro y al desorden y la suciedad de una Sorbona caótica. Sin embargo, también nos hace llegar el entusiasmo que le producía el clima de efervescencia y cambio de los primeros días en que todo parecía posible en esa Universidad abierta a la vida: "jamás, ni en mi estudiosa juventud, ni siquiera a comienzos de ese año 68 hubiera podido imaginar tal fiesta" (...) "en los muros florecían los maravillosos eslóganes inventados unas semanas antes en Nanterre (...) en las escaleras o en medio del patio, había grupos que discutían acaloradamente (...) "jóvenes y menos jóvenes abarrotaban los bancos de los anfiteatros: quien lo deseaba tomaba la palabra,exponía su caso,sus ideas,sugería tareas y consignas".
Su diagnóstico final alude a la profundidad del fenómeno cuando afirma: "Los partidarios del orden sólo quisieron ver en los acontecimientos de Mayo una explosión juvenil y romántica: en realidad se trataba de una crisis de la sociedad, no de una generación".

26.5.08

El café de Simone de Beauvoir

Escribo estas lîneas desde una esquina muy especial del boulevard Saint Germain, en el café Les Deux Magots donde Simone de Beauvoir escribiô parte de su obra. Una foto la recuerda; sentada en su sitio preferido. Lo ocupo como modesto homenaje, en este aniversario en el que ha recibido y seguirà recibiendo tantos otros: congresos; cursos; publicaciones... Por fin estamos reconociendo a nuestras pensadoras.
Creo que de ella se dijo en su entierro: Mujeres, le debéis todo. Esto es parcialmente verdadero; ya que la precedieron las sufragistas. Pero no es menos cierto que con ella el siglo XX inicia un cambio del que tod@s somos hereder@s. La Revista Les Temps Modernes (2008,n° 647-648) la incluye entre las grandes figuras de nuestra modernidad por haber desarrollado la idea de que una mujer insumisa es una amenaza para quienes pretenden ejercer un poder opresivo.
Sin mistificar su figura, sin hagiografîa; sin compartir tampoco absolutamente todos sus puntos de vista; quiero evocarla desde estas paredes que su mirada seguramente habrà recorrido, meditabunda; buscando precisar un concepto o ajustar un anàlisis, animada por la fe en la capacidad del pensamiento para hacernos màs libres.

12.5.08

Mayo del 68 y el feminismo

Cuarenta años después del histórico mayo del 68 que no sólo conmovió París sino que se extendió como un reguero de pólvora por numerosas ciudades y campus universitarios del mundo, los medios de comunicación multiplican entrevistas a los antiguos líderes, pensadores, participantes y simples testigos de aquellos hechos que cambiaron las sociedades occidentales. En muchas de estas entrevistas, se nombra al feminismo. Así, por ejemplo, cuando le preguntan a Daniel Cohn-Bendit, si el 68 hizo posible el triunfo del feminismo contra el machismo generalizado, el personaje más famoso de la célebre revuelta, hoy eurodiputado, señala que las mujeres se enfrentaron al machismo de los hombres de izquierda porque el eje fundamental que articuló aquellos acontecimientos fue la reivindicación de la autonomía en la vida de cada uno. Es verdad, pero no es menos cierto que el feminismo, con su larga historia precedente y su enorme proyección transformadora merece más atención en estas fechas de análisis de la ya mítica revuelta. Echo de menos un mayo del 68 contado por las activistas y líderes del feminismo de la época, máxime cuando desde mediados de los sesenta se producía la llamada Segunda Ola, o sea, el resurgir del feminismo contemporáneo. ¿No nos interesa conocer sus vivencias y sus reflexiones actuales? Paso las páginas de periódicos y suplementos literarios, incluido Le Monde y sólo encuentro señores que narran y exponen sus interpretaciones de los acontecimientos, muchas de ellas muy pertinentes. Pero la ausencia de la voz de aquellas mujeres que se plantearon la emancipación de la que todas somos herederas me parece una prueba más de que todavía hay mucho que cambiar para que nuestras experiencias e intereses también cuenten en la Historia.

1.5.08

Las mujeres de verdad tienen curvas

Hace ya un tiempo os había hablado de una película de una directora colombiana, Patricia Cardoso, que me había sorprendido agradablemente: Las mujeres de verdad tienen curvas. Mañana viernes 2 de mayo, he visto que se regala con el periódico Público. No pretendo hacer publicidad pero, si no la habéis visto, es una ocasión de hacerlo. Pasaréis un buen rato con una obra que, con buen humor y optimismo, critica el sexismo y el sesgo de raza y etnia en la cultura hegemónica. Y si os dedicáis a la enseñanza ¡es ideal para el análisis y la discusión!
En Aula de cine tenéis recursos didácticos para trabajar en clase este film


20.4.08

Las mujeres en el Día de la Tierra

A veces puede parecer que instaurar un día de celebración no es más que un gesto simbólico que elude los verdaderos problemas. Sin embargo, no siempre es así. En ocasiones, puede convertirse en un auténtico motor de reflexión y acción. Pensemos, por ejemplo, en el Día de la Mujer Trabajadora que podría haberse quedado en un homenaje puntual al “segundo sexo” y, sin embargo, por el contrario, ha facilitado año tras año la concienciación sobre la necesidad de superar las discriminaciones tradicionales que afectan al colectivo femenino.
Hace ya 38 años, el 22 de abril de 1970, millones de estadounidenses manifestaron su preocupación por la degradación de la Tierra. Gracias a sus movilizaciones, el gobierno tomó las primeras medidas de protección ambiental. En 1990, esa fecha de abril se convirtió en día mundial, gracias a la iniciativa de numerosísimas ONGs de ciento cuarenta países. En 2008, en torno al día 22, se movilizarán millones de personas en todo el mundo pidiendo medidas urgentes contra el cambio climático y la protección del medio ambiente. ¿Estas demandas deben interesarnos particularmente en tanto mujeres? Recordemos que diversos estudios muestran una mayor vulnerabilidad del cuerpo femenino frente a la contaminación debido a la inestabilidad hormonal y al mayor porcentaje de tejido adiposo en comparación con el cuerpo de los varones. Las sustancias tóxicas se fijan en la grasa y una persona que no se alimente con productos ecológicos puede llegar a consumir hasta cincuenta variedades de pesticida por día. Los compuestos de la industria petroquímica están en nuestro plato y en nuestros hogares. Productos agradables y aparentemente inofensivos como cosméticos, detergentes, jabones, perfumes, ambientadores, material informático, plásticos, pinturas, etc, actúan como disruptores endocrinos peligrosos que afectan en primer lugar (aunque no exclusivamente) la salud de mujeres y de niñas y niños, incluso en el período fetal (consultar al respecto el portal de Greenpeace) Como señala el Colectivo de Mujeres de Boston en la edición del año 2000 de su extraordinario manual de ginecología alternativa Nuestros cuerpos. Nuestras vidas, también nos vemos más afectadas por el síndrome de hipersensibilidad química múltiple que los médicos todavía siguen diagnosticando erradamente como simple alergia y que rutinariamente atribuyen a la presencia de algún animal doméstico. Una vez más la naturaleza es designada como culpable, no la industria y sus intereses económicos nefastos para la salud: la pobre “mascota” termina en la calle, en la perrera municipal o, con suerte, en una protectora atendida por mujeres sensibles, generosas, desbordadas y sin recursos.

He subrayado los problemas que nos afectan como consumidoras del Primer Mundo, pero hay más razones para que el Día de la Tierra no nos sea indiferente. Recordaré otras dos: por solidaridad con las mujeres pobres del Tercer Mundo, las más castigadas entre los pobres por el cambio climático y el desarrollo insostenible; y por el reconocimiento y revalorización de prácticas del cuidado históricamente femeninas que tienen que universalizarse, es decir, pasar a ser prácticas reconocidas como valiosas, que hagan suyas también los hombres y que se extiendan más allá del círculo familiar, hacia esa Naturaleza amenazada que es nuestro suelo vital, aunque vivamos en una gran urbe. ¡Basta ya de hogares relucientes repletos de sustancias tóxicas y un paisaje de bolsas de plásticos usadas y basurales en tierra de nadie! De nosotr@s depende que el Día de la Tierra sea un rito anual más, intrascendente, o una ocasión para reflexionar y actuar expresando nuestras demandas a quienes tienen responsabilidades y deciden, de una manera u otra, el futuro del mundo natural y humano.
Prolonguemos el Día de la Tierra incorporando la conciencia ecológica en nuestro proyecto de vida.

14.1.08

En el centenario del nacimiento de la filósofa Simone de Beauvoir

En el feminismo existencialista de Simone de Beauvoir, el ser humano no es una esencia fija, sino "existencia", es decir "proyecto", "trascendencia", "autonomía", "libertad". Por lo tanto, escamotear a un individuo las posibilidades de proyectar su vida según lo entienda por el hecho de pertenecer al "segundo sexo", al sexo femenino, es dominación, es injusticia.
Esta idea fundamental de El Segundo Sexo es hoy asumida por millones de personas que no han leído esta obra ni han oído hablar de ella. Sus principios han sido incorporados a las políticas de igualdad europeas y han dado lugar a los estudios feministas, de las mujeres y de género de centros universitarios de vanguardia.

En 1949, esta pensadora francesa era una voz solitaria porque el movimiento sufragista había desaparecido tras conseguir su principal reivindicación: el voto femenino. En los años sesenta y setenta, aparece la segunda ola del feminismo con líderes como Betty Friedan o Kate Millett, que reconocieron ser "hijas de Beauvoir". El Segundo Sexo les había iniciado en un particular análisis crítico del mundo que las rodeaba. A partir de esta obra, desarrollaron un pensamiento propio y una praxis específica orientada hacia la participación en el ámbito público (trabajo asalariado, economía, derecho, ciencia, arte...). La famosa frase de Beauvoir "No se nace mujer, se llega a serlo" constituyó un punto de referencia esencial para pensar el "Eterno Femenino" con criterios constructivistas.
Hubiera deseado expresar mi agradecimiento a quien fundamentó filosóficamente nuestra libertad, la de todas nosotras, enviándole una carta, como lo hicieron tantas mujeres de todo el mundo hasta su muerte en 1986. Sirvan estas líneas de compensación por ese mensaje que no le envié.

Para leer este texto sobre el pensamiento de Simone de Beauvoir en su versión completa:


http://www.mujeresenred.net/article.php3?id_article=1274


3.11.07

Una educación sentimental ecológica ante el cambio climático

La crisis ecológica también tiene una lectura de género. Una auténtica educación para la sostenibilidad no debe reducirse a una simple consigna de mejor gestión de los recursos naturales. La mejora de la gestión es imprescindible (¡y bienvenida sea!) pero no es suficiente para ese gran cambio cultural exigido por el aumento de la potencia tecnológica de la humanidad y la consiguiente presión sobre la Tierra. Junto a la crítica al consumismo del mal desarrollo neoliberal, debemos también impulsar una educación sentimental ecológica que siente las bases emocionales de las buenas prácticas para la sostenibilidad.
El desprecio de los valores del cuidado, relegados a la esfera feminizada de lo doméstico es uno de los múltiples factores que conducen a la humanidad a una carrera suicida de enfrentamientos bélicos y desarrollo insostenible. Es hora de ampliar tanto el número de responsables como el ámbito del cuidado. Revisemos los estereotipos masculinos y femeninos y encontraremos más de un elemento injusto o peligroso a esta altura de la Historia. Mujeres y hombres podemos y debemos ser responsables de las tareas del cuidado por igual. Y el ámbito de lo digno de ser cuidado, admirado y amado ahora tiene que abarcar también esa Naturaleza maltratada en tan diversas y destructivas formas. No dejemos de reflexionar sobre estas dos necesarias transformaciones de nuestra rutina cotidiana y de nuestra visión del mundo. Y si desarrollamos tareas formativas, en cualquier nivel en que éstas tengan lugar, transmitamos el mensaje con la palabra, con el ejemplo y con el sentimiento.


Desarrollo más este tema en:  
_ Ecofeminismo para otro mundo posible, ed. Cátedra, Col. Feminismos, 2011.  

_ "Los dualismos opresivos y la educación ambiental", en Isegoría. Revista de Filosofía Moral y Política Nº 32, 2005, págs. 201-214 (puede consultarse online).

12.8.07

¿Las guías de turismo tienen sesgo de género?

Probablemente estaréis pensando que algún oculto sesgo de género pueden tener las guías de turismo que usamos habitualmente, pero yo no podía imaginar, hasta no verlo con mis propios ojos, hasta qué extremo es cierto, siete años después del comienzo del siglo XXI. De vacaciones en Buenos Aires, leyendo la traducción castellana de una conocida guía turística internacional, me ha llamado particularmente la atención un pasaje que afirmaba que los argentinos tienen muchas razones para estar orgullosos de su país. En la enumeración de los motivos, además del paisaje y la cultura, se destacaba lo siguiente: "Tienen la sensualidad del tango, alta moda y un fútbol excelente; mujeres guapas y los mejores filetes del mundo."
Distracción estival: Adivinar el sexo-género de quien ha escrito la frase citada y el de su lector-interlocutor imaginario.
Post-data: Creo que esta perla, en la riqueza de sus contenidos inconscientes, admite más de una reflexión.
Saludos. Y disfrutemos del verano con alegría y buen humor, sin abandonar la mirada crítica.

24.2.07

El fantasma de la violación colectiva como reclamo publicitario

 
Una imagen publicitaria que sugiere una violación colectiva ha generado en este mes una gran polémica. La violación colectiva ha sido, desde tiempos remotos, una forma de castigo para mujeres que se separaban de las estrictas normas de conducta establecidas para el “segundo sexo”. Expresaba, también, el poder de las fratrías o pandillas masculinas. Así lo muestran numerosos estudios históricos y antropológicos. Lamentablemente, no es sólo cosa del pasado. Las noticias que nos llegan de los suburbios de las grandes ciudades francesas, sin ir más lejos, prueban que está teniendo lugar con esas mismas características.
No olvidemos que, como señaló con gran acierto Susan Brownmiller en Against our Will, la violación funciona como una forma de control social, ya que el miedo, desde pequeñas, nos enseña que nuestro desplazamiento por el espacio público tiene restricciones: hay lugares que a ciertas horas es necesario evitar si no queremos tener disgustos. Por su parte, en sus análisis de los distintos tipos de opresión, Iris M. Young, advierte que la violencia, como una de las caras de la opresión, no sólo está presente como agresión física directa, sino que los miembros del grupo oprimido la experimentan en el temor incrustado en sus cuerpos. Saben que están en el punto de mira de esa violencia que puede desatarse en el momento más inesperado porque está latente.
Frente a adjetivos tales como “agrupación de Marujas Histéricas” y “país ñoño” en referencia a las protestas del Instituto de la Mujer y de los Verdes, que han pedido la retirada de un anuncio, propongo un pequeño test: ver la imagen e imaginar qué dirían estos individuos si en vez de una mujer hubiera un varón negro. Todo el mundo estaría de acuerdo (y yo también) en que se trataría de una publicidad racista. ¿Por qué cuesta tanto, en cambio, ver el sexismo?

10.1.07

Enero 2007: Nueva víctima de la anorexia en Brasil

Es la quinta chica en los dos últimos meses. Quería ser modelo.Una víctima más de los estándares de belleza misóginos. Os invito a leer en mi blog la entrada "La cara oculta de la moda"

1.11.06

La cara oculta de la moda femenina

Algunas veces el cine nos da auténticas sorpresas. Hace un tiempo, una comedia con un título que no auguraba demasiadas originalidades (Las mujeres de verdad tienen curvas) conseguía, en una historia sencilla de liberación personal, poner en evidencia el carácter misógino y racista de los modelos imperantes de belleza. Nos mostraba a una joven latina en EE.UU. Sus generosas formas no cabían en los vestidos que cosía, para otras, en un taller de horarios interminables. Se expresaba, así, en un lenguaje visual y narrativo algo denunciado tempranamente por el feminismo y recogido por numerosas publicaciones desde la teoría crítica de género: los estereotipos de belleza femenina imponen una auténtica tiranía y un penoso calvario a numerosas mujeres que no corresponden al patrón fijado por los modistos. No parece una casualidad que se tratara de la obra de una directora (Patricia Cardoso). Ironía de un mercado que digiere cualquier disidencia: la página web en la que actualmente se comenta este film publicita inyecciones para aumentar el volumen de los senos.
Una de las causas de la anorexia reside en la falsa disyuntiva a la que se sienten enfrentadas muchas jóvenes: adoptar un estilo “sexy” despersonalizado que exagera los atributos sexuales secundarios (induciendo incluso a intervenciones agresivas como los implantes de silicona) o presentarse como espiritualidad andrógina cuyo paradigma secreto no es, en realidad, una mujer sana y delgada, sino un varón púber.
Al advertir, aunque sea de manera confusa, el carácter sexista, peyorativo y caricaturesco de ciertas imágenes y comentarios sobre los atributos corporales femeninos, en su deseo de afirmar su identidad como personas y no como simples objetos sexuales, algunas chicas buscan ansiosamente que el espejo les devuelva una imagen supuestamente desexualizada sin advertir que es otra cara de la devaluación social: la negación del cuerpo de las mujeres.
Es evidente que nuestros prototipos de belleza varían históricamente y que las Tres Gracias de Rubens hoy deberían someterse a un ayuno estricto por consejo no sólo de la moda sino de la propia Medicina Dietética. Hoy sabemos que el exceso de peso tiene sus inconvenientes para la salud humana. Pero cuando sólo se trata de adaptarse a las fantasías narcisistas de algunos diseñadores, cuando las tallas y los cortes de la ropa imponen un cuerpo sin desarrollar, negado en sus formas propias, podemos afirmar que se le está robando la energía vital a las mujeres. Las dietas debilitantes erosionan la fuerza que se necesita para estudiar, trabajar, crear, tomar decisiones, divertirse, razonar, sentir y vivir en plenitud.
La cuestión de fondo de la pasarela Cibeles sólo puede ser comprendida si se parte de la convicción filosófica y de la evidencia sociológica de que los cuerpos humanos y sus conciencias se hallan en una estrecha relación. En su libro Sexe, Race et pratique du pouvoir, la especialista francesa en racismo y sexismo Colette Guillaumin ha estudiado con agudeza la influencia de las marcas corporales en la constitución de la conciencia de los individuos y en sus relaciones sociales. No deja de ser sorprendente que, aunque una parte cada vez más importante del colectivo femenino occidental se incorpore al trabajo asalariado, los imperativos de la moda sigan exigiendo una exagerada dedicación a la apariencia personal que se agrega a la ya injusta doble jornada de trabajo (hogar y empleo) de la superwoman.
No es la primera vez en la historia que el cuerpo femenino se ve sometido a exigencias contrarias a sus formas naturales. Entre los numerosos antecesores de la talla 36, se puede citar el corsé decimonónico o la reducción de los pies de las niñas en la tradición china. Son formas distintas de una misma visión de la mujer como elemento decorativo de movilidad reducida. Su función (no necesariamente consciente para sus impulsores) consiste en impedir o dificultar la participación activa de las mujeres en el prestigioso ámbito de lo público (de la producción asalariada, la actividad cultural, política, etc.).
No estoy proponiendo que nos despreocupemos totalmente de nuestro aspecto. Creo que tanto hombres como mujeres, por deseo de ser aceptados, por cortesía hacia los demás y por propia satisfacción, nos sentimos concernidos por nuestra apariencia. Todo el mundo ama la belleza. No se trata de rechazarla pero sí de redefinirla de acuerdo a parámetros despojados de misoginia, más cercanos a la realidad y menos dualistas. Las mujeres no somos mera carne ni tampoco sombras desencarnadas. Los diseñadores de la moda deben comprender que hemos adquirido el rango de sujetos activos en una sociedad cada vez más favorable a la igualdad de oportunidades. Sus propuestas deben ofrecer posibilidades más diversificadas. Su asignatura pendiente consiste en apostar por el atractivo de las mujeres reales en su gran variedad de edades y tipos humanos. No se trata de un asunto menor. En lo que he llamado "patriarcado del consentimiento",  la producción de deseos ha reemplazado a la coerción en la manipulación de los individuos, los modelos de belleza impuestos por los media son formas de poder que inciden en la vida de innumerables mujeres. Por ello, es ineludible la pregunta por el subtexto de género de la moda. Y cuando sus imperativos se vuelven tiránicos, recordar que la autoafirmación pasa por conectar con nuestro cuerpo como fuente de energía y sabiduría.

29.9.06

Feminismo y ecología

¿Feminismo y ecología pueden enriquecerse mutuamente? Por un lado, puede afirmarse que la ecología ha abierto nuevas temáticas en el feminismo. Por otro, debemos subrayar que las voces de las mujeres y del feminismo deben ser escuchadas en las discusiones sobre sobre una ética y una filosofía política que puedan constituirse como alternativas frente a la crisis ecológica del modelo industrial y neoliberal.
Dentro de esta aproximación se ha presentado el libro "Mujeres y Ecología".

30.6.06

Alicia Puleo García
Doctora en Filosofía, Profesora Titular de Universidad de Filosofía Moral y directora de la Cátedra de Estudios de Género de la Universidad de Valladolid.
Libros: Cómo leer a Schopenhauer (1991), Dialéctica de la sexualidad. Género y sexo en la Filosofía Contemporánea (1992), Condorcet, De Gouges, De Lambert, La Ilustración olvidada. La polémica de los sexos en el siglo XVIII (1993), Figuras del Otro en la Ilustración francesa (1996) y Filosofía, Género y pensamiento crítico (2000). Editora de El reto de la igualdad de género. Nuevas perspectivas en Ética y Filosofía Política (2008).
Coautora de Mujeres y Ecología. Historia, Pensamiento, Sociedad (2005).
Artículos: “Mujer, sexualidad y mal en la filosofía contemporánea", “Un parcours philosophique: du désenchantement du monde à la compasión”, “Moral de la transgresión, vigencia de un antiguo orden”, “Philosophie und Geschlecht in Spanien”, “Los dualismos opresivos y la educación ambiental”, "De eterna ironía de la comunidad a sujeto del discurso: mujeres y creación cultural",“Gender, Nature and Death”, “Filosofía e genero: da memoria do passado ao projeto de futuro”, "Un pensamiento intempestivo: la razón emancipatoria ilustrada en la filosofía de Celia Amorós", “Las pensadoras”, "Philosophy, Politics and Sexuality", "Horizontes filosóficos de una educación no androcéntrica", "Género, naturaleza y ética", “Perfiles filosóficos de la maternidad”, “El quehacer filosófico feminista”,
Coordinadora de La Filosofía contemporánea desde una perspectiva no androcéntrica (Ministerio de Educación y Ciencia, 1994) y de los libros de apoyo para la asignatura optativa de la secundaria obligatoria Papeles sociales de mujeres y hombres (1996).
Líneas de investigación principales: relaciones entre feminismo y ética ecológica, teoría de la sexualidad y construcción de Europa desde la perspectiva de género y en la tradición ilustrada.